PinkMoon se enteró que existían los Soda Stereo turcos e inmediatamente le encargamos a nuestro experto en el pueblo de Mohamed y García, el informe que se desarrolla a continuación.

 

 

Por Jorge Montanari


 

El trío más famoso pop de Turquía se llama M.F.Ö.

Saltaron a la fama en los 80, estuvieron largamente separados mientras generaciones viejas y nuevas cantaban sus clásicos, y se reunieron recientemente con mucha repercusión. Por lo menos lo hicieron con un disco nuevo, en vez de lanzar un “grandes éxitos”. El caldo de cultivo está listo para este tête a tête contra los Joda Enserio. Aquí vamos!

M.F.Ö. (“me, fe, ö”, ésta última pronunciesé entre una “o” y una “e”, medio “a lo mogo”), es un acrónimo por Mazhar, Fuat y Özkan, los nombres de pila de los 3 integrantes (su último album se llama “A.G.U.” por sus respectivos apellidos, Alanson, Güner, Ugur), y como primera diferencia con los Soda podemos ver que en vez de tener un Zeta entre sus filas, tienen dos. Por supuesto nos referimos a que Mazhar y Fuat son pelados, y no a que hayan creado sitios web chupasangre de bandas indies (como “Proyecto Under).

Mazhar y Özkan son además, actores. Podemos verlos en películas supertaquilleras turcas (a diferencia de nuestro actor Cerati, cuyo penoso debut en la pantalla grande con “+ bien” no fue ni muy acompañado ni aclamado por su pléyade de hijos que aplauden hasta cuando canta en la ducha). Mazhar tiene una cara casi kraftwerkiana, hace de tipo amargo en las pelis, y tiene una voz grave y cálida maravillosa, que se destaca en casi todos los temas de la banda. Özkan, bajista del grupo y cantante también, es más suelto con la cámara, y además de tener muchas pelis en su haber, trabaja en las novelas. Ambos suelen actuar en publicidad, gráfica y de tele… etc, etc...vamos, que son unos cincuentones muy populares.

Y si bien los Soda no son ningunos pibes, los M.F.Ö. son mayores. Su historia en pocas palabras es así: El trío existía como tal desde principio de los 70, pero eran under, no sacaban discos. En los tempranos 80s ganan en Turquía el derecho a representar al país en Eurovision (ese festival que paraliza a Europa donde cada país participa con una canción y los resultados se siguen en pantallas gigantes en cada capital), y allí saltaron a la fama. No porque les haya ido bien en Eurovisión, de hecho terminaron entre los últimos (por supuesto, el genial grupo belga Telex salió último por esos años, y muchas veces gana cada porquería… no necesitamos descubrirlo acá!), pero su tema elegido, “Sufi”, se convirtió al momento en un clásico del turkishpop. Un par de años después, ellos mismos vuelven a ser los turcos en Eurovision, y les va peor todavía. No importa, estos turcos en su tierra son profetas, más allá de que el resto de Europa parezca cubierto de neblina por lo perdidos que quedaban. Los albumes salen con éxito y se suceden los singles, en los que se reparten muchas canciones de pop naïve alegrón (como Didai didai dai de su 2do Eurovision) y lentos con mucho sentimiento (como la mágica Güllerin içinden). No sé detalles tales como si anunciaron separación en algún momento o simplemente se espaciaron los álbumes y empezaron las actuaciones en pantalla y las carreras solistas. Ahí, en la banda de sonido de sendas pelis que protagonizan, Mahzar saca un super hit y Özkan otro. En la reunión de M.F.Ö., incluyen ambos temas en el album, versionados ya por los 3 juntos nuevamente, y son arrasadores: “Ne bileyim ben”, de Mahzar (sin video oficial, miren esta actuación bizarra genial de un fan!) donde los gloriosos ganchos se suceden uno tras otro como si tuviera 3 estribillos y el mal humor se te puede transformar en sonrisa, y “Olduramadim” de Özkan, una canción pila pila.

 

 

 

 

 



Ese disco, plagado de joyas, aporta un hit original lento que se mete también derechito al clasicario nacional: Sari laleler. 

 

 

 

Ningún M.F.Ö. armó un grupo con la modelo del momento como cantante, ni tuvo un sello de electrónica que cayó estrepitosamente, ni ningún otro armó una banda electrónica con 2 extranjeros para dormir gente en varios países a la vez, ni vivió robando riffs y melodías, ninguno de los padres de ellos fue durante décadas un tipo encumbradísimo en el Sadaic turco (a Soda con la manija de papá Tito Alberti le fue más fácil seguro, y para que se entienda mejor, no estoy diciendo que Soda sea necesariamente malo, sino que sobre todo si escuchan sus comienzos, no parece que fueran demasiado mejores que cualquier intento dark neorromántico de garage adolescente de esos años). Ningún modelo de celular salió de fábrica con ringtones de ellos la semana del reencuentro. Quizás la distancia hace que no les conozcamos muchos sus lados deshonestos, pero después de poner “Ne bileyim ben” bien fuerte llegamos a un veredicto salteándonos de escuchar otra vez “de música ligera”…

Y el ganador es… M.F.Ö.! Soda pierde “por afano” J.

Ganan los turcos sobre todo porque no son creídos, no salen a cantar con cara de que acabasen de componer la 10ª sinfonía que no llegó a pensar Beethoven, y porque nos ponen una sonrisa y unas ganas de balbucearle arriba a la canción aunque no entendamos casi nada.

Nos despedimos con un u2be de Güllerin içinden en vivo.

 

 

 

Tesekkür ederim, totales!